45 municipios en riesgo deberán disponer en un año de Planes de Emergencia y medidas de protección

Consorcio de Compensación de Seguros: “Es importante contratar seguros adaptados al riesgo real y al valor de los bienes

A escasos días de la desactivación del Plan de Emergencia por las Inundaciones que han asolado nuestra Comunidad, medio centenar de representantes de municipios, empresas, campings y administraciones públicas han asistido a la Jornada Técnica sobre La Gestión del Riesgo de Inundaciones, celebrada ayer en el Salón de Actos del Colegio de Ingenieros de Navarra, en Pamplona.

El encuentro, organizado por la Fundación Industrial Navarra y la empresa de Prevención de Riesgos Laborales y Ambientales, Tesicnor, ha servido para analizar las recientes modificaciones del Plan Especial de Protección Civil de la Comunidad Foral de Navarra y ofrecer los puntos de vista de la Administración y Protección Civil, las herramientas de la Confederación Hidrográfica del Ebro, el Consorcio de Compensación de Seguros y demostraciones prácticas de sistemas de coordinación y alerta temprana, ya en funcionamiento en Pamplona, Baztán y Sangüesa.

En un momento en el que todavía el Gobierno de Navarra está evaluando los daños económicos de las pasadas riadas, que han tenido un impacto menor que las de 2014, cuando causaron daños materiales superiores a los 1,5 millones de euros, la prevención se convierte en la mejor herramienta para minimizar los costes económicos y sociales que tienen estos episodios.

En este sentido, Patxi Fernández Elizalde del Servicio de Protección Civil del Gobierno de Navarra, destacó que la obligatoriedad de la elaboración de un Plan Municipal de Emergencia ante Inundaciones (PMEI) en el plazo de un año se aplica a 45 municipios repartidos en las cuencas del río Esca, Salazar, Aragón, Arga, Ega, Ebro y Cantábrico. En la determinación de la vulnerabilidad de dichas localidades se ha partido de las Áreas de Riesgo Potencial Significactivo de Inundación (ARPSIS), “con un periodo de retorno mayor o igual a 100 años”, así como municipios situados a menos de dos horas “por una hipotética rotura de presa”.</p<

Abundando en la prevención, Luis Sanz Azcárate, de la empresa pública de Gestión Ambiental de Navarra subrayó dos aspectos clave de la ley: “El desarrollo de nuevos sistemas de alerta temprana en caso de emergencias por inundaciones y el apoyo financiero del Gobierno de Navarra a través de la empresa pública Gestión Ambiental de Navarra (GAN-NIK) y del Proyecto europeo Life Nadapta para la elaboración de los Planes de Emergencia ante Inundaciones”.

Recordemos que el proyecto Life Nadapta tiene por objetivo la adaptación de Navarra a los efectos del cambio climático en seis áreas estratégicas: agua, bosques, agricultura, salud, infraestructuras y planificación y monitorización. Cuenta con un presupuesto de 15,6 millones de euros repartidos para los próximos ocho años, de los que la Unión Europea aportará 9,3 millones de euros.

La obligatoriedad de la elaboración de los PMEI, significa, en palabras de Fernández Elizalde, que en la práctica los municipios van a contar con un dispositivo permanente y actualizado de “información, previsión, alerta y actuación ante las inundaciones que va a guiar  tanto a la organización municipal como a la población, aumentando la capacidad de protección de la población amenazada y, en lo posible, evitar o reducir los daños en bienes y servicios esenciales”. En este sentido, Santiago Pangua, de Tesicnor, apuntó que con el software de coordinación y alertas LamiaNoe “se zonifican los elementos vulnerables teniendo en cuenta históricos de inundación, se cuenta con datos en tiempo real de aforadores y pluviómetros. Basándonos en esta información, la aplicación establece el nivel de riesgo, alerta a la población vía SMS, y propone las acciones que se corresponden con el nivel de riesgo, ayudando en la coordinación de todos los actores implicados en la gestión de la emergencia”. Este sistema se aplica en Pamplona, Sangüesa y Baztán, cubriendo el 55% de la población de la Comunidad Foral.

Una de las intervenciones más esperadas fue la de José Adolfo Álvarez, de la Confederación Hidrográfica del Ebro, quien presentó la red de datos observables, cómo se “elaboran predicciones basándonos en ellas” y “la importancia de establecer medidas de autoprotección basadas en el conocimiento del riesgo”. En este sentido, mostró el acceso al portal http://www.chebro.es/PGRI/ que “permite comprobar el riesgo de un municipio concreto, con sólo introducir el nombre de la localidad.  El usuario podrá ver mapas con las áreas inundables coloreadas, según la mayor o menor incidencia de las crecidas, basado en datos históricos”. Pero no es la única herramienta de la Confederación, también cuenta con acceso para usuarios registrados a datos actualizados de pluviometrías e informes, así como predicciones que “ayudan en la toma de decisiones”.

Finalmente, Daniel Hernández Burriel, representando al Consorcio de Compensación de Seguros, recordó que las indemnizaciones están supeditadas a la existencia de una póliza previa y mostró la gran incidencia del riesgo de inundaciones que alcanza el “69% de las indemnizaciones tramitadas, seguido de un 16% por el viento, 8% terremotos”, puntualizó. Como recomendación al ámbito municipal advirtió de la necesidad de diseñar pólizas teniendo en cuenta el riego de inundación y asegurar siguiendo la regla proporcional, para evitar “el infraseguro”.